martes, 25 de mayo de 2010



Los sentidos nos engañan.
¿Que hacer cuando mis ojos cambian de visión según la perspectiva? ¿Cuando mis oídos perciben palabras contrarias difícil de encajarlas en el mismo puzzle? ¿Y el tacto percibe una textura gruesa y aspera y otras veces tu suave piel ? ¿Si mi olfato prefiere la colonia que desprende tu cuello o el olor de un día caluroso de Australia? ¿Y si la boca me reclama un beso tuyo y otras veces un amargo adiós?
Y es que cuando los sentidos nos engañan ya no se en que puedo confiar.

sábado, 27 de marzo de 2010


Dicen que todo se alcanza para el que sabe esperar, que la esperanza es lo último que se pierde, que cuando menos te lo esperes, llega. ¿Qué he ganado yo esperándote?¿De qué me ha servido? La espera solo me ha mostrado lo feliz que eres con ella.
No sabes lo que duele que te roben el papel protagonista de la obra que siempre soñaste, de la que habías memorizado cada frase y perfeccionado cada gesto repitiéndolo mil veces enfrente del espejo de tu habitación.
Es momento de salir de la sala del cine donde se estrenaba tu película, tu historia con final feliz en la que yo no podía participar y empezar a buscar la mía propia. Ojalá llegue el día en el que estés en primera fila con palomitas gigantes viendo el estreno de mi vida con La historia más bonita jamás contada. Así que tomen asientos y ¡Qué comience la función!

sábado, 20 de marzo de 2010


Miro por la empañada ventana para observar el día que me traería un 20 de marzo.Era un día nublado, y apenas iluminado por las cuatro farolas que proyectan una luz naranja en las calles desiertas.Intento mirar por el otro lado para buscar algo de luz, algo que me certifique que a pesar de que no es el mejor día siempre hay alguna razón por la que sonreír. No alcanzo ver nada. Cojo mi chaqueta rápido, bajo las escaleras corriendo como si me encontrara bajo el agua y necesitara subir a la superficie para poder respirar. Abro la puerta y siento como una brisa de invierno golpea en mi cuello desprotegido. Camino entre calles despacio,sin rumbo y sin reloj guiándome solo por el viento que me impide avanzar. Solo porque este perdiendo no significa que este perdida.

domingo, 7 de marzo de 2010


Esa noche no hablamos lo suficiente, o por lo menos no tanto como a mí me hubiera gustado. Me encontraba tirada en esa noche calurosa en una carretera solitaria viendo los coches pasar a tu lado y al de los demás. Hubo un intercambio de palabras fotos, risas,de nombres...sí tú te llamabas Marcus.
Llegada la hora de las despedidas, viniste y dijiste que me querías volver a ver antes de que me fuera..
Eramos dos desconocidos y apesar del miedo que me daba sentir esto tan extraño, me abrazaste esa noche de septiembre.

jueves, 18 de febrero de 2010


Creo que es momento de rendirme, de dejarlo ir, de dejar de jugar al escondite porque no va a venir a buscarme.
Corro por una calle alumbrada por un ambiente navideño, cubierta de apenas gente en busca de su paseo rutinario. Empieza a llover, una lluvia que se adentra en mi ropa, mis zapatos , mi cuerpo,ya no logro confundir la lluvia que perfila mi cara de mis lágrimas. Me siento bajo un portal cubierto por andamios. Cojo el móvil, y marco su número,(+04322..).
-this is the mailbox leave your message after the tone
-beep beep.. I miss you.
La gente no se da cuenta de lo sola que se encuentra hasta estar bajo la lluvia sin nadie que le dé cobijo bajo un paraguas.

miércoles, 10 de febrero de 2010


Atónita me quede mirando hacia ti, no sabia si responderte o quedarme callada, opté por una sonrisa pícara. Más tarde por coincidencias, nos encontramos en el mismo círculo de amigos quienes comenzaron una sucesión de charlas y risas como si fuera una quedada habitual. No prestaba mucha atención de lo que hablaban supongo que como es España... los toros.. la macarena tópicos que se le pregunta a una extranjera de su tierra natal, sinceramente yo prefería mirarte.
Mi amiga para hacer la gracia dijo algo que le había comentado el día anterior, sobre la canción que quería que me cantara el chico que se quisiera casar conmigo. Todos se dispusieron a reír y yo entre ellos, con una risa más bien avergonzada. Tú volviste a sorprenderme y cantaste la canción con una sonrisa dibujada en tu cara que hizo que se dibujara en la mía.

lunes, 8 de febrero de 2010


Me situaba en un lugar desconocido para mí(lugar, gente, lengua...), era como una niña insegura en su primer día de la escuela. Me posicioné en un punto donde podía observar todo mi al rededor sin ser observada, abrí los ojos de una manera que no pudiera perderme ningún detalle de ese nuevo mundo para mí.
Era de noche, no hacía frío ya que estábamos a comienzos de verano, creo recordar que no llevaba nada en especial, una camisa blanca con un dibujo infantil y unos vaqueros.
Como era “la nueva” me invitaron a jugar al baloncesto, creo que lo hicieron por mi cara de admiración como si nunca lo hubiera visto o jugado, aunque para mi era lo más normal del mundo.
La verdad es que entre mis cualidades no se encuentra la del baloncesto ni mucho menos pero acepté tímidamente y me dispuse a jugar.
Creo que entre las pocas veces que me pasaron el balón, nunca llegaría a pensar que una de ellas sería la que me marcaría hasta ahora.
Un chico rubio me paso el balón acompañado de la frase -pass the ball!- la agarré entre mis manos buscando con la mirada el punto exacto para lanzar sin ser cogida por los contrarios y de pronto, alguien interrumpió la jugada que iba a realizar gritando por detrás -you are so beautiful-.
Me giré sorprendida con el balón entre las manos y ahí estabas tú.