jueves, 18 de febrero de 2010


Creo que es momento de rendirme, de dejarlo ir, de dejar de jugar al escondite porque no va a venir a buscarme.
Corro por una calle alumbrada por un ambiente navideño, cubierta de apenas gente en busca de su paseo rutinario. Empieza a llover, una lluvia que se adentra en mi ropa, mis zapatos , mi cuerpo,ya no logro confundir la lluvia que perfila mi cara de mis lágrimas. Me siento bajo un portal cubierto por andamios. Cojo el móvil, y marco su número,(+04322..).
-this is the mailbox leave your message after the tone
-beep beep.. I miss you.
La gente no se da cuenta de lo sola que se encuentra hasta estar bajo la lluvia sin nadie que le dé cobijo bajo un paraguas.

miércoles, 10 de febrero de 2010


Atónita me quede mirando hacia ti, no sabia si responderte o quedarme callada, opté por una sonrisa pícara. Más tarde por coincidencias, nos encontramos en el mismo círculo de amigos quienes comenzaron una sucesión de charlas y risas como si fuera una quedada habitual. No prestaba mucha atención de lo que hablaban supongo que como es España... los toros.. la macarena tópicos que se le pregunta a una extranjera de su tierra natal, sinceramente yo prefería mirarte.
Mi amiga para hacer la gracia dijo algo que le había comentado el día anterior, sobre la canción que quería que me cantara el chico que se quisiera casar conmigo. Todos se dispusieron a reír y yo entre ellos, con una risa más bien avergonzada. Tú volviste a sorprenderme y cantaste la canción con una sonrisa dibujada en tu cara que hizo que se dibujara en la mía.

lunes, 8 de febrero de 2010


Me situaba en un lugar desconocido para mí(lugar, gente, lengua...), era como una niña insegura en su primer día de la escuela. Me posicioné en un punto donde podía observar todo mi al rededor sin ser observada, abrí los ojos de una manera que no pudiera perderme ningún detalle de ese nuevo mundo para mí.
Era de noche, no hacía frío ya que estábamos a comienzos de verano, creo recordar que no llevaba nada en especial, una camisa blanca con un dibujo infantil y unos vaqueros.
Como era “la nueva” me invitaron a jugar al baloncesto, creo que lo hicieron por mi cara de admiración como si nunca lo hubiera visto o jugado, aunque para mi era lo más normal del mundo.
La verdad es que entre mis cualidades no se encuentra la del baloncesto ni mucho menos pero acepté tímidamente y me dispuse a jugar.
Creo que entre las pocas veces que me pasaron el balón, nunca llegaría a pensar que una de ellas sería la que me marcaría hasta ahora.
Un chico rubio me paso el balón acompañado de la frase -pass the ball!- la agarré entre mis manos buscando con la mirada el punto exacto para lanzar sin ser cogida por los contrarios y de pronto, alguien interrumpió la jugada que iba a realizar gritando por detrás -you are so beautiful-.
Me giré sorprendida con el balón entre las manos y ahí estabas tú.

domingo, 7 de febrero de 2010


Te paras y miras todo lo que has llegado a hacer por una mísera e insignificante persona: cada estúpido detalle que ni se fijó, cada sonrisa que te ha robado y que luego ni te la ha devuelto, cada vez que ha alcanzado el primer puesto del top ranking de tus pensamientos diarios, cada hoja malgastada en el libro ocupado por su nombre, cada vez que le has sustituido por el protagonista de una película, cada vez que has cerrado la puerta esperando a que él solo la abriera, cada ensayo enfrente de un espejo preparando lo que ibas a decir y que se olvida en el momento que le ves, cada enfado y juramento de no volver a pensar en él y que se rompe con un simple "hola". Ojalá llegara con un poco de betadine y una tirita .


sábado, 6 de febrero de 2010


A veces me siento como un avión, quedo aparcada en algún lugar concreto donde arreglo las averías producidas anteriormente con mejoras técnicas o renovaciones. Decido abrir la puerta lateral para acoger a gente nueva: gente con intención de quedarse durante mucho tiempo, personas que se quedarán de manera temporal o también puede resultar que haya otras que vendrán con el fin de hacerme daño.Todas ellas pasarán por un proceso de control de seguridad para evitar cualquier desgracia posible en el avión.

Luego toca el momento del despegue y el seguir hacia adelante. Acelero el turbo con una velocidad promedio de 400 km/h y una altura media de 3000 metros en dirección cara un nuevo destino, un destino deseado y preparado.Atravieso las nubes y observo desde un punto de vista ampliado en donde he estado que se irán reduciendo hasta quedarse en míseros puntitos negros.

A medida que me quedo suspendida en el aire un inesperado viento se cruza en mi camino provocando el impedimento a continuar, y exigiendo un retroceso indeseado.Con pocas alternativas posibles y a contra del viento decido extender las alas y ladeo el avión de forma improvisada dejando que el viento me lleve cara un nuevo rumbo.
Sí, aveces me siento como un avión...

viernes, 5 de febrero de 2010

My suitcase


si abrieras mi maleta...
encontrarás sobresaliendo el jersey de punto necesario en los paseos de invierno, en la derecha, los rayos calurosos de verano en el interior de un bote de crema solar, a su lado, el vestido gris arrugado para las ocasiones especiales y un par de fotografías con las carantoñas de cada viernes de manera desordenada, debajo de ellas, se situará una cinta con canciones gastadas en cada ocasión, por encima, estará esparcida un puñado de purpurina de las navidades, en el bolsillo lateral una caja de bolsitas de té de mis noches en vela junto con cada sonrisa sincera regalada metidas en mi neceser y en el fondo, las zapatillas de baile usadas y rotas ,



pero si rebuscas en el interior, encontrarás que en el bolsillo izquierdo de la parte superior hay un huequito que sigue reservado para él.