domingo, 7 de febrero de 2010


Te paras y miras todo lo que has llegado a hacer por una mísera e insignificante persona: cada estúpido detalle que ni se fijó, cada sonrisa que te ha robado y que luego ni te la ha devuelto, cada vez que ha alcanzado el primer puesto del top ranking de tus pensamientos diarios, cada hoja malgastada en el libro ocupado por su nombre, cada vez que le has sustituido por el protagonista de una película, cada vez que has cerrado la puerta esperando a que él solo la abriera, cada ensayo enfrente de un espejo preparando lo que ibas a decir y que se olvida en el momento que le ves, cada enfado y juramento de no volver a pensar en él y que se rompe con un simple "hola". Ojalá llegara con un poco de betadine y una tirita .


3 comentarios:

  1. ai rebeca! si supieras las veces que quise decir todo eso..

    me encantas chu!
    tequiero <3

    musica perfect!

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  2. Jo..que bonito, pero que triste.
    Supongo que es culpa nuestra, por esperar demasiado de ellos.

    Te qieroo

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